El accidente nuclear de Chernobyl (I)

El accidente nuclear de Chernobyl
Descripción: El desastre nuclear de Chernobyl fue uno de los accidentes que más impactaron al mundo. Desvelamos lo que pasó y sus consecuencias directas y globales.
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Dónde está la central de Chernobyl

La central nuclear de Chernobyl (o Chernobil), se encuentra junto a la pequeña localidad de Pripiat (o Pripyat), en Ucrania (antigua URSS). Está situada a 18 km. al noroeste de la ciudad de Chernobyl, más grande que la anterior y de la que ha tomado el nombre. Se localiza a 110 km. al norte de Kiev, capital de Ucrania. La central de Chernobil se encuentra, además, a 16 km de la frontera entre Ucrania y Bielorrusia.

Cuándo ocurrió el accidente de Chernobyl

El accidente se produjo en la madrugada del 26 de Abril de 1986, cuando explotó el reactor nº 4 de la planta Nuclear de Chernobyl, impactando al mundo con la mayor tragedia humana y ecológica de todos los tiempos, sólo comparable con el más reciente accidente nuclear de Fukushima.

Desde entonces, las radiaciones han envenenado la vida de aproximadamente 8 millones de personas de Bielorrusia, Ucrania y Rusia, quienes no conocían con claridad las consecuencias que la catástrofe podía generar en su salud.

Cómo ocurrió el accidente de Chernobil

Situación de Chernobyl y zona más afectada por la radiación

El viernes 25 de abril de 1986 comenzaron una serie de pruebas en la central como parte de un experimento controlado para comprobar si en el caso de pérdida del suministro eléctrico la desaceleración de la turbina podría aportar suficiente energía para seguir enfriando el agua del circuito principal de refrigeración hasta que se pusiera en marcha el generador diesel de emergencia.

A la 1:23 am (hora local) del sábado 26 de abril de 1986, los técnicos de la planta nuclear iniciaron un simulacro consistente en reducir el nivel de energía eléctrica en el reactor número 4.

Una descoordinación fatal

Parte de la responsabilidad del accidente fue la descoordinación y falta de comunicación entre el equipo encargado de la prueba y el responsable de la seguridad del reactor. Directa o indirectamente esto provocó el aumento de la presión debido a la rotura de varias tuberías, lo que llevó a un inesperado sobrecalentamiento del núcleo del reactor. Ante esta situación los técnicos pulsaron el botón de parada, que introduce las barras de control de boro para detener la reacción nuclear. Sin embargo, no tuvieron en cuenta que dichas barras tienen en su extremo inferior (el que primero se introduce en el núcleo) grafito, que reacciona con el uranio calentando el núcleo.

Ese pico momentáneo de temperatura fue el detonante que produjo finalmente una serie de explosiones que volaron la tapa del mismo, con un agran incendio posterior, permitiendo la salida de nubes radiactivas durante 10 días. Tras producirse la explosión la descoordinación continuó, pues el técnico responsable no creía que se hubiese producido y solo ordenó inicialmente que se bombease agua para apagar el incendio.

Las autoridades lo ocultan

Como se solía pensar en la URSS, un desastre nuclear no podía producirse en la Unión Soviética. Y como en toda catástrofe, se unieron una serie de errores y fallos que crearon y magnificaron el desastre. En este caso, junto a la ineptitud de los responsables del simulacro, el secretismo y la burocracia jugaron su papel. Primero, la burocracia y el férreo control político de todos los aspectos de la vida llevó a que se retrasara la comunicación de la información y las órdenes la central y alrededores y las máximas autoridades de Moscú.

En segundo lugar, resultaba inconcebible que hubiese volado la tapa del reactor y que la radiación fuese realmente la que era. A esta incredulidad se unió la falta de medidores adecuados para tales niveles. En la central se utilizaban habitualmente medidores básicos que llegaban a 3,6 roentgens por hora (R/h). Los mejores equipos, de hasta 1000 R/h se perdieron en la explosión. Por ello, al medir la radiación con aquellos las agujas marcaban el máximo de 3,6 R/h, que se dieron por buenos, y esta fue la información que se utilizó inicialmente cuando la realidad es que en el núcleo la radiación llegaba a los 30.000 R/h (300 sieverts/h).

Un reactor mal diseñado

Expansión de la nube radiactiva desde Chernobyl

Como se ha dicho, el accidente fue fruto de una serie de errores humanos (como desconectar el sistema de protección) y técnicos. Esto se agravó debido al diseño del reactor. La planta de Chernobyl estaba formada por cuatro reactores con núcleo de grafito, de tipo RBMK (Reactor Bolshoy Moshchnosty Kanalny -reactor de canales de alta potencia-). Este diseño no contaba con vasija de protección ni adecuados sistemas de protección. Todos estos factores condujeron a un aumento catastrófico y casi instantáneo del calor en el núcleo debido también a un error en la medición de la temperatura. Como resultado se produjo una explosión de vapor en el reactor que al no contar con vasija de protección destruyó gran parte del edificio. Los materiales radiactivos acumulados en el núcleo del reactor comenzaron a ser liberados en el ambiente instantáneamente.
La explosión fue tan grande que lanzó a centenares de metros restos contaminados del reactor. Los bomberos apagaron los principales incendios excepto los del vestíbulo central del reactor, donde el grafito continuó incendiando los lugares vecinos en el reactor destruido.

Chernobyl en 15 minutos

Después del accidente se construyó un “sarcófago” sobre el reactor para evitar la emisión de radiación. Fue uno de los trabajos de construcción más complicados del mundo debido a la propia radiactividad y a la obra en sí. Este proyecto fue concluido en noviembre de 1986, si bien posterioemtente hubo de reforzarse por las fisuras que la contaminación produjo, y que actualmente se han vuelto a reproducir.

Consecuencias del accidente

En los días subsiguientes a la explosión, comunidades enteras fueron evacuadas ya que los niveles de radiación en sus hogares eran extremadamente perjudiciales para la salud. Trece años después del terrible accidente la ayuda social para las víctimas, así como el cuidado y asistencia médica, eran aún poco comunes y difíciles de obtener. Hoy día y sorprendentemente, la cuidad de Pripyat -en parte casi fantasmagórica- cuenta por otro lado con una vegetación asombrosa. Lo que no ha cambiado es el recuerdo de una región que un día tuvo vida, unas ciudades con familias, niños, colegios, hoteles, jardines y parques de atracciones que no llegaron jamás a inaugurarse.

Quienes tuvieron que abandonar sus viviendas de un día para otro no olvidan y viven resignados por ese recuerdo de la mayor catástrofe hasta el momento. Un desastre que no solo se llevó parte de sus vidas sino físicamente la de muchos de sus vecinos y que ha marcado con malformaciones, cáncer y otros males a otros tantos de ellos.

Efectos en el cuerpo humano

La gente de Chernobyl estuvo expuesta a una radiactividad 100 veces mayor a la que hubo en Hiroshima en 1945. El norte de Europa estuvo expuesto a nubes de material radiactivo que fueron arrastradas por el viento. Según se informó posteriormente, hasta 17 países europeos se vieron afectados por la nube. Se ha dicho que hasta Italia, pero también llegó a España.

En los días siguientes fueron lanzados dentro del reactor desde helicópteros del ejército cerca de 5.000 toneladas de diversos materiales. Entre ellos unas 40 toneladas de sustancias que contenían boro, 2.400 toneladas de lead, 1.800 toneladas de arena y arcilla, 600 toneladas de dolomita, trinatriufosfato y líquidos polimerizados. El objetivo era enfriar el grafito incendiado con el fin de disminuir la radiactividad. No se sabe bien aún si al tirar materiales fuera del reactor alcanzaron su meta. Según datos de observaciones posteriores sólo una pequeña parte de los materiales lanzados llegaron al reactor y formaron montículos de una altura de 15 metros en el vestíbulo central del reactor numero 4.

Se estima que el 70% de la radiación cayó en Bielorrusia. Esto provocó (y sigue provocando) que sigan naciendo bebés sin brazos, sin ojos o con alguna de sus extremidades deformadas. Se estima que más de 15 millones de personas han sido víctimas del desastre de alguna manera y que costará mas de 60 billones de dólares tratar médicamente a toda esa población afectada. Mas de 600.000 personas se vieron involucradas en la limpieza, muchos de los cuales están ahora muertos o enfermos.

Acceso restringido a la central de Chernobyl

Toda la zona contaminada tiene el acceso prohibido salvo a algunos investigadores y periodistas (como el programa Cuarto Milenio, de Iker Jiménez, que en su sexta temporada, capítulo 2, se adentraron en la misma para conocer cómo es ahora, al cumplirse 25 años (en 2011) de la catástrofe. Existen estrictos controles militares en los límites de la zona prohibida y un retén del ejército y de científicos e ingenieros dentro, aunque a varios kilómetros de la central, que controlan su estado. No obstante, aún quedan algunas familias residiendo en la zona. Tras tantos años han logrado sobrevivir, si bien, obviamente, comen y beben productos contaminados.

La pregunta que podemos hacernos es cómo han logrado vivir allí, y también cómo ha vuelto a crecer la vegetación con tanto vigor con la radiación del entorno. Los científicos creen que tanto plantas como humanos pueden llegar a acostumbrarse a niveles bajos de radiación, si bien en temas relacionados con la energía atómica todavía se sabe poco.

IR A LA PARTE II DEL DESASTRE DE CHERNOBYL

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